La hora de la tontería.
Mar 29th, 2009 | Categoría: InternacionalLa “hora del planeta” es algo tan ridículo como el que va a vendimiar y lleva uvas de postre. Más o menos, lo mismo. Queda muy bonito, pero es una auténtica tontería.
La “hora del planeta” es algo tan ridículo como el que va a vendimiar y lleva uvas de postre. Más o menos, lo mismo. Queda muy bonito, pero es una auténtica tontería.
La red y su acceso es motivo de controversia, de polémica por parte de usuarios y autores. La supuesta violación de derechos de autor y otros derechos causa roces entres muchos colectivos.
Las vacaciones de Semana Santa son un aperitivo del verano. Es el calentamiento previo, donde muchos aprovechan para limpiar el apartamento, el chalet o el chiringuito. Otros nos quedamos en casita.
Los directivos de las grandes empresas son inmunes a la crisis. Da lo mismo que sus empresas vayan bien o mal, ellos siempre tienen el “cazo” puesto para pillar dinerito fresco, venga de donde venga.
El cine español está de capa caída, y no parece que haya muchos visos de que mejore. Pero no creo que tenga la culpa Internet sino la baja calidad del 90% de la producción cinematográfica que se hace en España.
Leyendo la letra pequeña de muchos contratos de servicios nos damos cuenta que aplican la conocida “ley del embudo”. Lo ancho para ellos y lo estrecho para nosotros.
Terminadas las elecciones, contentos todos por haber ganado, como siempre, es hora de hacer números y cuadrar las sillas con los culos que van a tomar asiento en ellas. Es hora de negociar.
Una medalla ha pegado una cornada a varios toreros, pero no en el muslo, en la femoral, o en cuello. Le has dado una cornada aún mucho más profunda, en el orgullo. Y el cirujano de la plaza de la vida no ha podido hacer nada por salvarlos.
Las elecciones celebradas en Galicia, y en el País Vasco, han dado un vuelco político en ambas comunidades. En una, Galicia, el cambio está asegurado. En la otra, Euskadi, es más que probable. La quiniela en Euskadi puede tener muchas variantes, aunque el resultado parece fácil de adivinar, cuidado con las sorpresas.
El nivel de protección de los bancos frente a posibles pérdidas con sus clientes no tiene límites. Y aún asi, son tan tarados, que todavía juegan mal con el dinero y lo pierden. No me digan que no es de juzgado de guardia.